Por Yassin El Ghoufairi, colegiado nº 3984 (ICACS) · Castellón de la Plana · Publicado el 30 de septiembre de 2026 · Actualizado el 21 de octubre de 2026
Actualización del 21 de octubre de 2026: buena parte de este contenido vuelve a estar en vigor. El 6 de octubre el Gobierno aprobó los Reales Decretos-leyes 28/2026 y 29/2026, que recuperan la mayoría de las medidas del decreto Maricarmen. El 29/2026 está en vigor desde el 8 de octubre; el 28/2026 entraría en vigor el 15 de noviembre. Ambos están pendientes de convalidación. Lo que se aplica hoy lo explicamos en Decretos de vivienda 28 y 29/2026: qué cambia si tienes un piso alquilado en Castellón. Este artículo sigue siendo útil para lo ocurrido entre el 1 y el 7 de octubre.
Estado a 5 de octubre de 2026: el decreto ha sido derogado. El Congreso de los Diputados no convalidó el Real Decreto-ley 26/2026 en su sesión del 2 de octubre, y el acuerdo de derogación se publicó ese mismo día en el BOE (BOE-A-2026-20526). Corrió la misma suerte el Real Decreto-ley 27/2026, sobre estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual (BOE-A-2026-20527).
El llamado decreto Maricarmen —el Real Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, que su propio preámbulo vinculaba al desahucio de Mari Carmen Abascal— se presentó como una norma contra los fondos buitre y la especulación, pero su articulado iba bastante más allá: modificaba la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), la Ley de Enjuiciamiento Civil, el IRPF, el IVA, el IBI y la plusvalía municipal, y alcanzaba a cualquier persona con una vivienda alquilada, aunque fuera una sola.
Estuvo en vigor dos días. Eso deja a muchos propietarios en una situación incómoda: no la de adaptarse a una norma nueva, sino la de saber qué valor tiene lo que hicieron —o lo que les pidió su inquilino— durante esas cuarenta y ocho horas.
| Fecha | Qué ocurrió |
|---|---|
| 29 de septiembre | El Consejo de Ministros aprueba los RDL 26/2026 y 27/2026. |
| 30 de septiembre | El RDL 26/2026 se publica en el BOE (BOE-A-2026-20266). |
| 1 de octubre | El RDL 26/2026 entra en vigor. Se publica el RDL 27/2026 (BOE nº 243). |
| 2 de octubre | El RDL 27/2026 entra en vigor. El Congreso rechaza la convalidación de ambos y el BOE publica los dos acuerdos de derogación (BOE nº 245). |
| 6 y 7 de octubre | El Gobierno aprueba los RDL 28/2026 y 29/2026, que se publican en el BOE el día 7. |
| 8 de octubre | Entra en vigor el RDL 29/2026. El RDL 28/2026 lo haría el 15 de noviembre. |
El mecanismo es el del artículo 86.2 de la Constitución: un decreto-ley entra en vigor de inmediato, pero el Congreso debe convalidarlo en treinta días. Si no lo hace, queda derogado. Es lo que ya había ocurrido en abril de 2026 con el Real Decreto-ley 8/2026 sobre prórroga de alquileres.
Tras la derogación, y hasta la entrada en vigor del Real Decreto-ley 29/2026 el 8 de octubre, volvió a aplicarse el marco anterior al 1 de octubre. Desde el 8 de octubre buena parte de estas medidas vuelve a estar en vigor; lo detallamos en el artículo sobre los decretos 28 y 29/2026. En esos días intermedios no existían:
Una cosa no ha cambiado en ningún momento: ningún municipio de la Comunitat Valenciana está declarado zona de mercado residencial tensionado, según la relación del Ministerio de Vivienda, y el Consell se ha mostrado contrario a declararlas. Eso incluye Castellón de la Plana, Vila-real, Benicàssim, Orpesa y Peñíscola. Las medidas que dependen de esa declaración no se aplican aquí.
El punto de partida es que la derogación no es retroactiva: no borra lo ocurrido mientras la norma estaba en vigor. Pero el acuerdo de derogación no regula expresamente qué pasa con los actos realizados en ese intervalo, de modo que buena parte de lo que sigue son cuestiones a resolver caso por caso, no respuestas cerradas. Con la entrada en vigor del Real Decreto-ley 29/2026, además, varias de estas dudas han perdido peso práctico, porque las reglas vuelven a ser parecidas.
Si notificaste una subida limitada al 2 % porque el decreto lo imponía, lo hiciste al amparo de una norma entonces vigente. Rehacer esa actualización al alza invocando la derogación posterior es una vía discutible, y desde el 8 de octubre el Real Decreto-ley 29/2026 vuelve a limitar las actualizaciones. Lo más seguro es dejarla como está.
La solicitud se presentó bajo una norma vigente, pero el derecho que invocaba desapareció el día 2. Desde el 8 de octubre, el Real Decreto-ley 29/2026 vuelve a reconocer una prórroga extraordinaria, así que el inquilino puede pedirla de nuevo si cumple los requisitos. No contestes por escrito reconociendo ni negando la prórroga sin un análisis previo, y guarda todas las comunicaciones con su fecha exacta.
Un contrato firmado esos días es un contrato válido, y dice lo que dice. Si eliminaste la repercusión del IBI, la exigencia de seguro de impago, la indemnización por desistimiento o la renuncia al tanteo porque el decreto lo prohibía, esas cláusulas no reaparecen solas: el contrato se rige por su propio contenido, y cambiarlo exige un acuerdo con el inquilino.
Si un juzgado acordó una suspensión o una enervación extraordinaria al amparo del decreto, la resolución judicial existe y hay que atacarla por los cauces procesales, no darla por inexistente. El Real Decreto-ley 29/2026 vuelve a prever suspensiones y se aplica también a procedimientos en curso, así que es el supuesto más urgente de revisar.
Cualquier acto nuevo —un contrato que firmes, una actualización que notifiques, una demanda que presentes— se rige hoy por el Real Decreto-ley 29/2026 mientras esté en vigor, y queda pendiente de lo que decida la Diputación Permanente.
Lo primero que conviene hacer: localizar y fechar todo lo que se movió entre el 30 de septiembre y hoy —notificaciones enviadas y recibidas, contratos firmados, escritos presentados, resoluciones judiciales— y guardarlo con su justificante de envío. El valor de esos actos dependerá, en buena parte, de poder acreditar exactamente cuándo se hicieron.
Lo que sigue describe el régimen que estuvo en vigor entre el 1 y el 2 de octubre de 2026. Gran parte de él ha vuelto con el Real Decreto-ley 29/2026, aunque con ajustes y fechas propias; para lo vigente hoy, consulta el artículo sobre los decretos 28 y 29/2026.
La definición seguía siendo la de la Ley de Vivienda —más de diez inmuebles urbanos residenciales o más de 1.500 m² construidos, sin garajes ni trasteros—, pero cambiaba el cómputo: cada vivienda de un edificio contaba como inmueble independiente aunque no hubiera división horizontal inscrita, acreditándose con certificación del Registro de la Propiedad. Un edificio familiar de once viviendas nunca dividido pasaba a contar como once. El gran tenedor perdía además las reducciones del IRPF por nuevo contrato y primer alquiler, y se le aplicaba la suspensión de desahucios sin la excepción por vulnerabilidad del propietario.
Era probablemente el cambio de mayor calado para Castellón, con el alquiler de habitaciones a estudiantes de la Universitat Jaume I y los contratos de temporada a profesionales desplazados.
El IVA del 10 % para el alquiler de viviendas amuebladas por 30 noches o menos estaba previsto desde el 1 de diciembre de 2026 y nunca llegó a aplicarse con el decreto Maricarmen. El Real Decreto-ley 29/2026 vuelve a preverlo desde esa misma fecha. El recargo del IBI de hasta el 150 % se limita a municipios en zona tensionada, que no hay en la provincia.
El decreto Maricarmen preveía una imputación progresiva de rentas en el IRPF para 2027 (escala del 1,1 al 3 % sobre el valor catastral) y nuevos coeficientes máximos de la plusvalía municipal desde el 1 de diciembre de 2026. Ambas medidas vuelven con el Real Decreto-ley 29/2026, así que, si estás pensando en vender, conviene hacer los números antes y después de diciembre.
El decreto preveía la suspensión de desahucios hasta 2030 para entidades que adquirían viviendas o carteras por debajo de su valor, limitaciones a la cesión de créditos hipotecarios de deudores acogidos al Código de Buenas Prácticas y la subida del gravamen especial de las SOCIMI del 15 al 25 %. La suspensión hasta 2030 y el gravamen del 25 % vuelven con el Real Decreto-ley 29/2026.
El segundo decreto, en vigor y derogado el mismo 2 de octubre, modificaba el artículo 10 de la LAU: renovación automática del contrato por periodos sucesivos una vez cumplido el plazo mínimo (cinco años para personas físicas, siete para jurídicas), preaviso del arrendador ampliado de cuatro a seis meses, e indemnización al inquilino de al menos doce mensualidades —o una por año de ocupación— si el propietario no renovaba, salvo necesidad propia u otros supuestos tasados. Ese contenido vuelve en el Real Decreto-ley 28/2026, que entraría en vigor el 15 de noviembre.
El contenido del decreto Maricarmen ya ha vuelto por la vía de un nuevo decreto-ley. Los Reales Decretos-leyes 28/2026 y 29/2026 están pendientes de convalidación: con las Cortes disueltas por las elecciones del 29 de noviembre, la votación corresponde a la Diputación Permanente, que la prensa sitúa el 12 de noviembre. Si no se convalidan, quedarán derogados y volverá a plantearse lo que analizamos en este artículo.
Si notificaste una actualización de renta, recibiste una solicitud de prórroga, firmaste un contrato o tienes un procedimiento judicial en estas semanas, la respuesta depende de documentos y fechas concretas, y de una votación que todavía no se ha producido. Es el tipo de análisis que hacemos en consultoría legal desde nuestro despacho en Castellón de la Plana: primero tu situación completa y después la norma.
Este artículo es informativo, refleja la situación normativa a 21 de octubre de 2026 y no sustituye al asesoramiento sobre un caso concreto.
No. El Congreso de los Diputados no convalidó el Real Decreto-ley 26/2026 en su sesión del 2 de octubre de 2026, y el acuerdo de derogación se publicó ese mismo día en el BOE. Pero el 6 de octubre el Gobierno aprobó los Reales Decretos-leyes 28/2026 y 29/2026, que recuperan buena parte de su contenido: el 29/2026 está en vigor desde el 8 de octubre y el 28/2026 entraría en vigor el 15 de noviembre, ambos pendientes de convalidación.
Desde el 8 de octubre de 2026, las del Real Decreto-ley 29/2026, que vuelve a introducir, entre otras medidas, la prórroga extraordinaria de hasta dos años, el tope del 2 % a la actualización de la renta, la prohibición de repercutir el IBI y de exigir seguro de impago, y el nuevo régimen del alquiler de temporada y de habitaciones. Entre el 2 y el 7 de octubre se aplicó el marco anterior al decreto Maricarmen. Lo explicamos en nuestro artículo sobre los decretos de vivienda 28 y 29/2026.
No conviene hacerlo sin revisar el caso. La derogación de un decreto-ley no tiene efecto retroactivo: no borra los actos realizados mientras estaba en vigor. Una actualización notificada el 1 de octubre se hizo bajo una norma entonces vigente, y rehacerla al alza invocando su posterior derogación es una vía discutible que podría abrir un conflicto con el inquilino. Además, desde el 8 de octubre el Real Decreto-ley 29/2026 vuelve a limitar la actualización al 2 % en los términos que establece, lo que hace aún menos aconsejable recalcularla.
Es precisamente el punto dudoso, aunque ha perdido parte de su importancia práctica: desde el 8 de octubre el Real Decreto-ley 29/2026 vuelve a reconocer una prórroga extraordinaria de hasta dos años, así que el inquilino puede volver a pedirla al amparo de la norma nueva si cumple sus requisitos. Lo prudente es no dar ninguna respuesta definitiva por escrito sin un análisis previo y conservar todas las comunicaciones con su fecha exacta.
Ahora mismo, no. Entre el 2 y el 7 de octubre fue posible, porque la prohibición del Real Decreto-ley 26/2026 había decaído. Pero desde el 8 de octubre el Real Decreto-ley 29/2026 vuelve a prohibir repercutir al inquilino los impuestos asociados a la vivienda, como el IBI, mientras esté en vigor.
No. Ningún municipio de la Comunitat Valenciana figura en la relación de zonas de mercado residencial tensionado del Ministerio de Vivienda, y el Consell se ha mostrado contrario a declararlas. Las medidas que dependen de esa declaración no se aplican en la provincia, ni con el decreto Maricarmen ni con los nuevos decretos de octubre.
No necesariamente, y en general no perjudica. El nuevo régimen exigía expresar y poder acreditar la causa del desplazamiento temporal del inquilino, y desde el 8 de octubre el Real Decreto-ley 29/2026 vuelve a exigirlo. Haberlo hecho deja un contrato mejor documentado. Lo que conviene revisar es si alguna cláusula encaja con las reglas ahora vigentes.
Ya ha vuelto en buena parte. La norma concreta no se recupera, pero el 6 de octubre el Gobierno aprobó los Reales Decretos-leyes 28/2026 y 29/2026, con la mayoría de sus medidas. Ambos están pendientes de convalidación por la Diputación Permanente del Congreso, cuya votación la prensa sitúa el 12 de noviembre de 2026.